14 pasos para formar un hábito de escritura

Escribe todos los días en este año: 14 Pasos para Formar un Hábito de Escritura.

Si quieres ser un escritor, la cosa más importante y sencilla que puedes hacer es escribir. Y escribir, curiosamente, no es lo más difícil. La parte difícil es empezar a escribir. La mejor forma de evitar atascarte en la fase pre-inicial es escribir constantemente lo suficiente para que nunca parezca que necesites comenzar de nuevo.

Lamentablemente, mientras muchos expertos defienden el hábito de escribir diariamente, es raro que cualquiera supere el consejo de “solo hacerlo”. La sugerencia de que tú mismo te armes de voluntad y entres en acción – también conocido como “la falacia de Nike” – es tan popular en la cultura Americana que muy seguido se deja sin cuestionar. Aún así, luego de muchos estudios se ha demostrado que la voluntad no es suficiente. Si quieres desarrollar un nuevo hábito, necesitas tener las estrategias correctas.

Este artículo te guiará a través de una estrategia para desarrollar un hábito de escritura diaria en el año – y todo aquí está respaldado por el estudio empírico basado en la formación de hábitos. Aunque no daré un enlace a cada estudio que mencione, les dejaré algunos de los libros que más sirven en el tema al final de este artículo.

  1. No intentes cambiarlo todo a la vez.

Si quieres escribir todos los días este año… ¡genial! Si quieres hacerlo al mismo tiempo que arreglar tu dieta, iniciar el ejercicio, dejar de fumar, y hacer estiramientos diarios… estás condenado.

Estudios han traducido la sabiduría de la simplicidad en figuras matemáticas: Desarrollarás hábitos un 33% más rápido y con el doble de oportunidad de éxito si te concentras en un solo hábito a la vez. Y a pesar de lo que los infomerciales te han enseñado, cada caso de estudio avanzado de la gente que ha logrado hacer cambios radicales con éxito en sus vidas ha demostrado que esos cambios no ocurren todos a la vez: Los cambios iniciaron con un simple cambio.


  1. Date tiempo. Mucho tiempo.

¿Cuánto tiempo toma formar un hábito?

Si respondiste “21 días” o “28 días” estás completamente equivocado. A pesar de lo común que se mencionan esos números como “sabiduría general”, hay gran evidencia que contradice directamente las aclamaciones de “28 días”.

La respuesta correcta es esta: Varía dependiendo el tipo de hábito, pero toma un promedio de solo 55 días.


  1. Define tu escritura.

¿Qué tipo de escritura quieres hacer? No voy a decirte cuales son las definiciones apropiadas para ti. Sin embargo, sé que si me pusiera a contar mi escritura académica, revisar mi trabajo creativo, hacer promociones o investigar, nunca escribiría nada nuevo. Así que he definido mi hábito meta como: “escribir nuevo trabajo creativo.”


  1. Define una duración mínima razonable.

¿Conoces a esas personas que no han ido al gimnasio en seis años pero espontáneamente quieren ir cada día a sesiones de dos horas? ¿Sabes que siempre se agotan? Lo mismo aplica al escribir. Decide qué cuenta como ‘escribir’ por un día determinado.

Yo elijo 20 minutos como mi objetivo porque es suficiente tiempo para entrar al proceso de escritura pero no es demasiado como para estresarme al respecto. Normalmente termino haciendo más de 20 minutos. Esta duración mínima es lo que cuenta para el seguimiento del hábito, no sobre tu ideal imaginado. Así que elige algo que no parezca muy difícil.


  1. No elijas una meta de contador de palabras.

Si solo escribes 10 palabras por minuto, por 20 minutos, aún así escribirás una novela de 73,000 palabras al final del año. Concentrarse en el conteo de palabras te atrapa en ansiedad, así como se discute en un bloque de: ‘la neurociencia del escritor’ (en inglés). En cualquier momento es difícil saber cómo escribir las siguientes 500 palabras- pero es sencillo saber cómo escribir así como es igual de natural y apropiado el escribir por los siguientes 15 o 20 minutos.

Estudios han demostrado también que enfocarse en un proceso es más efectivo para permanecer motivado que enfocarse en un resultado—y eso significa “es más efectivo” para tanto formar un hábito como obtener los resultados que estás buscando.


  1. Determina un lanzador del hábito.

Si vas a programar un hábito, ese hábito debe ser una respuesta habitual a un iniciador específico. Si eres el tipo de persona que trabaja bien con el tiempo, eso lo hace fácil: Solo puedes poner una alarma durante el día como tu iniciador. Si eres como yo, sin embargo, tu horario carece de la consistencia de espacios de tiempo. En su lugar, añade el hábito a tus secuencias regulares. Por ejemplo, Stephen King es famoso por escribir dos páginas antes del desayuno, cada mañana. Para él, “Estoy a punto de desayunar” sirve como su iniciador para escribir.

Si eres como yo y piensas en tu día en términos de secuencia opuestos a un horario, entonces considera escribir la meta de tu hábito como esto: “Después de __________ pero antes de __________ escribiré por ______ minutos.”


  1. Escribe las barreras posibles a enfrentar.

¿Dónde te vas a equivocar? Vamos, has estado viviendo contigo por las últimas décadas. Tienes que tener una buena idea de qué es lo que va a evitar que tengas éxito. En lugar de pretender que solo puedes “hacerlo mejor esta vez” o “superarlo”, reconoce y acepta estas barreras. ¿Te gusta dormir hasta tarde? ¿Te sientes agotado o incapaz de escribir? ¿Tus hijos te distraen? Escribe las descripciones más honestas posibles, de tus obstáculos comunes.


  1. Escribe tus estrategias para superar esas barreras.

Estudios en el hábito de la formación exitosa de hábitos varias veces se han hecho en el campo de terapia recreacional o geriátrica, donde se entablan rutinas saludables puede ser la diferencia entre una calidad de vida alta o un desastre. En esos estudios, la intervención que ha tenido más éxito en la formación de hábitos es una simple escritura de, primero, las barreras que se enfrentarán comúnmente (como lo hiciste en el número 7) y, en segundo lugar, respuestas específicas para superar esas barreras.

Extrañamente, no parecía importar mucho cuáles fueran las respuestas. Aún si era simplemente “me recordaré que esto es importante y me pondré a trabajar.” la intervención parecía ser efectiva en acciones de corto plazo. Por planear la respuesta con antelación, los buscadores de hábito no tenían que perder fuerza de voluntad extra o energía mental cuando apareciera el obstáculo anticipado.


  1. Prepara más estrategias.

No serás perfecto. No predecirás todos tus obstáculos. Encontrarás todo tipo de formas nuevas para equivocarte en el transcurso de este año.

¿Quieres saber por qué? Porque eres humano. Lamento eso. Mis disculpas si esto es novedad para ti. Pero ahora que hemos sacado eso del camino, quizá puedas dejar de regañarte por no ser mágicamente perfecto. En su lugar, simplemente escribe una nueva planeación de respuestas para cada obstáculo inesperado que descubras.


  1. Desconéctate efectivamente.

Para muchos, el hábito meta específico es: “Después de despertar pero antes de conectar el router, escribiré por 20 minutos.”

Sí. Antes de conectar el router. Como se menciona en el artículo: “desconectarse nos ayuda a conectar nuestra escritura” (en inglés), desconectarse es una de las formas más importantes para ser productivo. De lo contrario, la revisión compulsiva de correos, revisar el Facebook, Twitear y buscar por la internet puede—está bien, aceptémoslo: definitivamente se—interpondrá en el camino.


  1. Desarrolla un sistema de anotación.

Nuestros retiros al internet muchas veces inician con excusas legítimas, como la necesidad de hacer investigación más a fondo. En lugar de buscarlo en ese momento, una un sistema de anotación para recordarte que deberás investigar o revisar hechos en el futuro. Recomiendo altamente usar notas similares para situaciones donde no tendrás la mejor palabra o frase en su lugar. Esto puede prevenir hábitos no productivos de perfeccionismo (como pasarte toda tu sesión de escritura trabajando en un solo enunciado que podrías terminar eliminando después).

Yo uso [paréntesis] para dejar que mi Yo del Futuro sepa que una frase o palabra necesita una revisión extra y uso dobles //barras diagonales para hacer notas para mi//. Por supuesto, siempre puedes usar los comentarios de tu procesador de texto, para notas más elegantes y visibles (muchas veces CTRL + ALT + C o CTRL + ALT + M), usa marcadores, pon el texto de otro color o usa cualquier otra cosa que te sirva. Yo uso [paréntesis] y //diagonales// solo porque son fáciles de escribir en el documento.


  1. Rastrea tu proceso.

Hay dos razones por las cuales rastrear es importante: Primero, te permite llevar un conteo del hábito mismo. Y en segundo, te da crédito por el hábito.

Tenemos esta tendencia divertida como humanos de darnos a nosotros mismos mucho crédito para cosas que son difíciles (aún y cuando no sean muy buenas) y darnos poco crédito por cosas que son sencillas (aún y cuando sirven para mucho). Bueno, el punto de formar un hábito es que se vuelve fácil. Empieza a sentirse natural. En realidad, comienza a sentirse más difícil no tener el hábito. Y si no estás llevando un conteo de tu éxito, es fácil subestimar el valor de la acción habitual y perder la acción para arraigarlo completamente.


  1. Sal al público

Mi propia experiencia ha mostrado resultados mixtos con el público siguiendo mi progreso y metas, pero la ciencia no miente: Múltiples estudios han demostrado que hacer que tus resultados los vea el público mejora la oportunidad de que el éxito llegue, mejorando la motivación y aumentando la probabilidad de apoyo por parte de los compañeros. Además, si tienes amigos que están intentando desarrollar un hábito similar y están más adelantados en el viaje, ver su éxito puede ayudarte a recordar que el éxito es… ya sabes, posible.


  1. Aplica tu lanzador del hábito en las partes finales del mismo hábito.

Estudiando la ciencia de la formación del hábito, mi primer objetivo era la meditación diaria. Luché por un tiempo cuando intentaba hacer meditación matutina. Entonces también comencé a hacer meditación por las tardes, y todo se volvió más sencillo. ¿Por qué? Cada sesión de meditación fluía naturalmente hacia la siguiente, y era capaz de hacer recordatorios del hábito al final de cada sesión. Dejé fuera mi tapete de yoga una noche para recordarme que meditara en la mañana, y puse un libro de meditación y una varilla de incienso sobre mis piyamas cuando las guardé tras la meditación de la mañana.

Dependiendo de cuándo quieras escribir, hay muchas formas en que puedes hacer el nuevo iniciador del hábito como parte del hábito mismo. Puedes escribir cada mañana y cada noche. Puedes añadir un iniciador de hábito a otra parte de tu rutina diaria (por ejemplo: poner el tablero de tu computadora frente a la cafetera cuando apagas todo por la noche) o insertar el iniciador en la rutina para el tiempo del día en que planeas escribir (por ejemplo: configurar tu computadora para que automáticamente habrá el documento que estás escribiendo cuando la enciendes si quieres escribir en la mañana).

Hay otras formas de añadir el iniciador a tu hábito de escribir, y recomiendo esto solo para aquellos que tienen menos ataques de ansiedad que yo. Dicho eso, esto definitivamente funciona. Todo lo que necesitas hacer es terminar tu sesión de escritura en medio de la tranquilidad.

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